| Referencia: | 13386 |
| ISBN: | 978-84-322-2407-2 |
| Editorial: | Seix Barral. |
| Año: | 1985 |
America - La Condena - La Muralla China
Este volumen reúne tres de las obras más representativas de Franz Kafka, pertenecientes a distintas etapas de su producción literaria: la novela inacabada América (también conocida como El desaparecido) y los relatos La condena y La muralla china. En conjunto, ofrecen una visión amplia de los principales temas kafkianos: la incomunicación, la culpa, la burocracia, el desarraigo, la autoridad y la constante sensación de extrañeza que experimenta el individuo frente al mundo.
América, escrita entre 1911 y 1914 y publicada póstumamente por Max Brod, narra las peripecias del joven Karl Rossmann, enviado por su familia a Estados Unidos tras un escándalo familiar. A lo largo de su viaje se enfrenta a una sucesión de situaciones absurdas, encuentros inesperados y estructuras sociales incomprensibles que reflejan, más que una descripción realista de América, una metáfora del aislamiento y de la dificultad para encontrar un lugar en el mundo. Aunque la novela quedó inconclusa, constituye una pieza fundamental dentro de la narrativa de Kafka y anticipa muchas de las preocupaciones presentes en El proceso y El castillo.
La condena, uno de los relatos favoritos del propio autor, relata el enfrentamiento entre un joven comerciante, Georg Bendemann, y su padre en una historia donde las relaciones familiares, la culpa y la autoridad adquieren una dimensión inquietante y simbólica. Por su parte, La muralla china reúne una serie de textos breves entre los que destaca el relato que da título al volumen, una reflexión alegórica sobre la construcción de la Gran Muralla y el funcionamiento del poder, la organización del Estado y la distancia entre gobernantes y gobernados.
La edición de Seix Barral permite apreciar la extraordinaria riqueza de la obra de Kafka, caracterizada por un lenguaje preciso, una atmósfera de permanente incertidumbre y una profunda exploración de la condición humana. Estas obras, aunque diferentes entre sí, comparten una visión del individuo enfrentado a fuerzas que apenas comprende, lo que ha convertido a Kafka en uno de los autores más influyentes de la literatura moderna.